martes, 4 de abril de 2017

Una invitación a vivir la cuaresma y a celebrar la Pascua


A la base del texto del mensaje de cuaresma de este año está la parábola del “rico malo y Lázaro el pobre”, así titula esta perícopa la Biblia de Jerusalén. Dice el Papa a este respecto: “La escena resulta aún más dramática si consideramos que el pobre se llama Lázaro: un nombre repleto de promesas, que significa literalmente «Dios ayuda». Este no es un personaje anónimo, tiene rasgos precisos y se presenta como alguien con una historia personal” (Mensaje de cuaresma 2017, n° 1). Se trata tal vez de un paralelismo antitético, bueno no vamos a entrar en esta discusión de tipo científico. Lo que sí es verdad es que son dos personas totalmente antagónicas o al menos de contraste, en situaciones totalmente opuestas como lo muestra el esquema anterior.

He elaborado este sencillo esquema para que entendamos el mensaje del Papa y la intención de colocar al creyente en el camino de la cuaresma y la Pascua para vivirlas en clave de la parábola presente en el evangelio Según San Lucas.


El texto se puede dividir en dos partes muy bien diferenciadas: en la primera se presenta a los personajes en sus situaciones concretas el hombre rico que viste de forma exageradamente lujosa y que vivía en fiesta; en cambio, Lázaro, es el hombre débil está echado, su vestido son las llagas, desea hartarse de las migajas y los perros vienen a  lamerle las llagas. Esta primera, parte se cierra con lo inevitable para todo ser humano la parte.
En la segunda parte, se presentan las situaciones definitivas contrastes: el rico está en el Hades, lugar del tormento y Lázaro en el seno de Abraham y ha sido consolado. La conciencia de la lejanía de Dios lleva al rico a iniciar un diálogo con Abraham: primero la petición de que baje Lázaro para sofocar el tormento. Abraham responde que entre ellos hay un abismo infranqueable ni unos suben ni los otros bajan. Luego el rico replica que mande a Lázaro a ver a sus hermanos y les anuncia la realidad del destino de los que se cierran a la misericordia.

La dimensión de la mediación eclesial puede ser entendida en las dos veces en que Abraham dice que escuchen a Moisés y a los Profetas. La significación de estos dos personajes veterotestamentarios, Moisés implica el éxodo, es decir, la conversión. Por otra parte, Moisés representa en el evangelio según san Lucas la ley. Y los profetas, son aquellas personas que desde su profunda experiencia de Dios dan testimonio de Él y anuncian y denuncian el mal.
El cierre de la perícopa es una invitación a la conversión a la misericordia divina. Estamos pues llamados a la conversión de la cuaresma y la vivencia afectiva y efectiva del mensaje evangélico de la misericordia. Quien fue el hombre justo: “aquel practicó la misericordia con su prójimo”. El Papa en su mensaje entre otras cosas nos invita:

“De esta manera se descubre el verdadero problema del rico: la raíz de sus males está en no prestar oído a la Palabra de Dios; esto es lo que le llevó a no amar ya a Dios y por tanto a despreciar al prójimo. La Palabra de Dios es una fuerza viva, capaz de suscitar la conversión del corazón de los hombres y orientar nuevamente a Dios. Cerrar el corazón al don de Dios que habla tiene como efecto cerrar el corazón al don del hermano” (N° 3).

domingo, 12 de marzo de 2017

¿Qué implica dejar la tierra?

Segundo Domingo de cuaresma. Ciclo A


“Sal de tu tierra y de la casa de tu padre” (Gén 12)

Dejar las seguridades para seguir el mandato del Señor es uno de los requisitos del discipulado. Pero, en el caso del texto del Génesis, es también obediencia al mandato de Dios… es confianza absoluta en la Palabra de Dios: “hacia la tierra que te mostraré”. El ser humano debe estar a la búsqueda de Dios porque en la obediencia Dios viene a nuestro encuentro con la promesa, con la realización histórica, es decir, en el presente; y con una promesa hacia el futuro: “haré de ti un gran pueblo, te bendeciré, haré famoso tu nombre, y será una bendición”. La búsqueda de Dios de un ser humano que sea capaz de seguir sus enseñanzas; por eso, el texto se cuida en señalar: “Abrán marchó, como le había dicho el Señor”. De allí que dejar la tierra implica forjar nuevos lazos humanos de afecto, familiaridad, fraternidad y trabajo.

Abraham es el antagonista de Adán que se enorgullece y quiere ser como Dios. Él es padre en la fe por su obediencia contra todo pronóstico.
Los apartes salmo con los cuales oramos hoy, es una invitación a la confianza en el Señor, a nosotros nos falta eso, por eso el salmista dice: “Los ojos del Señor están puestos en sus fieles, /en los que esperan en su misericordia”. Esperar es una actitud creyente basados en que “la palabra del Señor es sincera”.

Hacia el encuentro de Dios: subir a la montaña

La manifestación de los signos celestiales de Jesús, como una preparación para lo que viene. Esos signos, “su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz…y una voz desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo.», son la manifestación anticipada de la gloria de Jesucristo; pero, también la misión para el discípulo de seguir su enseñanza.


Los personajes veterotestamentarios presentes en el texto son también una muestra del cumplimiento y la realización plena de las promesas realizadas en la primera Alianza. El texto indica que solo la mano salvadora nos puede despertar a la realidad de seguir el camino “Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: «Levantaos, no temáis.». El temor no es un buen amigo del discípulo y por eso solo el hecho de seguir a Jesús en el discipulado nos llevará a la gloria de la Resurrección.

Textos de: http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/hoy 
Imagen bajada de: http://kilometrosquecuentan.com/maletas-ninos/ 

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Celebrar el día de velitas en familia

UNA PROPUESTA PARA ORAR EN FAMILIA O EN DONDE QUIERA USTED EN EL DIA DE LAS VELITAS

Saludo. Reunidos en familia en las primeras vísperas de la solemnidad de la Inmaculada Concepción, para pedir la luz de Cristo para este hogar y para quienes moran en él.

 Oración
Señor Jesucristo, Luz del Mundo, concédenos el don de la oración; prepara nuestra vida para poder escucharte y acoger la luz que tú nos das.

 Lectura del libro del Génesis (1.1-5 y 16-19)
1En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 2 La tierra era caos y confusión y oscuridad por encima del abismo, y un viento de Dios aleteaba por encima de las aguas. 3 Dijo Dios: « Haya luz », y hubo luz. 4 Vio Dios que la luz estaba bien, y apartó Dios la luz de la oscuridad; 5 y llamó Dios a la luz « día »,  y a la oscuridad la llamó « noche ». Y atardeció y amaneció: día primero.
16 Hizo Dios los dos luceros mayores; el lucero grande para el dominio del día, y el lucero pequeño para el dominio de la noche,  y las estrellas; 17 y púsolos Dios en el firmamento celeste para alumbrar sobre la tierra, 18 y para dominar en el día y en la noche, y para apartar la luz de la oscuridad; y vio Dios que estaba bien. 19 Y atardeció y amaneció: día cuarto.
Palabra de Dios.

 SALMO 26

 1El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar?
4 Las palabras de su boca son maldad y traición,
 renuncia a ser sensato y a obrar bien;
5 acostado medita el crimen, se obstina en el mal camino,
no rechaza la maldad.

 6Señor, tu misericordia llega al cielo, tu fidelidad hasta las nubes;
7 tu justicia, hasta las altas cordilleras,
tus sentencias son como el océano inmenso.
Tú socorres a hombres y animales;
8 ¡qué inapreciable es tu misericordia, oh Dios!,
 los humanos se acogen a la sombra de tus alas;
9 se nutren de lo sabroso de tu casa,
 les das a beber del torrente de tus delicias,
10 porque en ti está la fuente viva, y tu luz nos hace ver la luz.
11 Prolonga tu misericordia con los que te reconocen,
tu justicia, con los rectos de corazón;
12 que no me pisotee el pie del soberbio,
que no me eche fuera la mano del malvado.
13Han fracasado los malhechores;
derribados, no se pueden levantar
 Gloria al Padre y al Hijo….


Lectura del santo Evangelio según san Juan (1.1-13)

1 En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. 2 Ella estaba en el principio con Dios. 3 Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe.
4 En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, 5 y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron. 6 Hubo un hombre, enviado por Dios: se llamaba Juan. 7 Este vino para un testimonio, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por él. 8 No era él la luz, sino quien debía dar testimonio de la luz. 9 La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. 10 En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por ella, y el mundo no la conoció. 11 Vino a su casa, y los suyos no la recibieron.
12 Pero a todos los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre; 13 la cual no nació de sangre, ni de deseo de hombre, sino que nació de Dios.

Cántico de la Santísima Virgen María

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia
--como lo había prometido a nuestros padres--
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Peticiones

Proclamemos las grandezas de Dios Padre todopoderoso, que quiso que todas las generaciones, felicitaran a María, la madre de su Hijo, y supliquémosle diciendo:

Mira a la llena de gracia y escúchanos.

Señor, Dios nuestro, admirable siempre en tus obras, que has querido que la inmaculada Virgen
María participara en cuerpo y alma de la gloria de Jesucristo, haz que todos tus hijos deseen y caminen hacia esta misma gloria.

Tú que nos diste a María por madre, concede por su mediación salud a los enfermos, consuelo a los tristes, perdón a los pecadores y a todos abundancia de salud y paz.

Tú que hiciste de María la Madre de misericordia, haz que los que viven en peligro o están tentados sientan su protección maternal.

Tú que encomendaste a María la misión de madre de familia en el hogar de Jesús y de José,
haz que por su intercesión que todas las madres fomenten en sus hogares el amor y la santidad.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Tú que coronaste a María como reina del cielo, haz que los difuntos puedan alcanzar con todos los santos la felicidad de su reino. Confiando en el Señor, que hizo obras grandes en María, pidamos al Padre que colme también de bienes al mundo hambriento. Amén

Padre Nuestro

Alegres por la presencia de Cristo luz del mundo oremos como Jesús mismo nos enseñó: Padre nuestro…

Oración final
Espíritu Santo Tú vienes a encender en cada uno de tus hijos una hoguera de luz. Te adoramos como el Enviado del Padre que, por medio de la entrega obediente del Hijo, nos enseñas la verdad de la vida. Tú eres la verdad, tú nuestra Luz. Te damos gracias por regalarnos la luz de la fe y poder vivirla en nuestra Iglesia. Muéstranos, Espíritu Santo, los tesoros de tu sabiduría. Condúcenos al Padre, haznos discípulos de Jesucristo. No dejes de acompañarnos con nuestros hermanos para ser dignos templos de tu presencia, en cada minuto de nuestra vida. Luz Divina, te adoramos presente en la Iglesia. Por eso te presentamos a nuestra comunidad parroquial, a cada uno de nuestros hermanos. Fortalécenos y mantennos a todos en el resplandor de la comunión. Que juntos sepamos iluminar a los que no te conocen y dejemos traslucir tu cálida presencia a los pobres, enfermos y abatidos. Enciende en nosotros la llama de tu caridad, para que un día, resucitados, participemos contigo en el gozo de tu reino. Amén

El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Amén

Nota: Si el padre de familia está presente puede en este momento bendecir a sus hijos.

Fuentes


lunes, 15 de agosto de 2016

El Dogma de la Inmaculada Concepción


Este artículo lo encontré  en un Diccionario teológico magnético


Del substantivo latino assumptio (acogida) y antes todavía de la raíz verbal ad/sumo (tomo para mí, acojo). En el lenguaje teológico cristiano designa el hecho de que María, madre de Cristo, ha sido tomada y acogida en la esfera de la vida celestial por obra del poder divino.
La Asunción es el acontecimiento  culminante de la existencia de María.
Para la Iglesia católica, después de la  definición del papa pío XII con la constitución dogmática Munificentisimus Deus (MD) del 1 de noviembre de 1950, se trata de una verdad que hay que aceptar con fe. Esta dogmatización no es aceptada por los cristianos greco-ortodoxos y mucho menos por los cristianos del area confesional de la Reforma: por los primeros, porque no reconocen al obispo de Roma el poder de proclamar dogmas; por los segundos, porque la Asunción no es una verdad que tenga fundamento en la Escritura y debe considerarse, por tanto, como ún añadido indebido al patrimonio de la fe cristiana. Esta gran diversidad de posiciones entre los cristianos nos estimula a exponer con precisión los motivos y el sentido de la posición católica y a tener cuidadosamente en cuenta las vicisitudes de su maduración en la conciencia de la Iglesia a lo largo de la historia.

1. Fundamento en la sagrada Escritura y en la Tradición de la Iglesia.- Las fuentes bíblicas no ofrecen ningún testimonio explícito y directo sobre la muerte de María, sobre su resurrección y sobre su acogida en la esfera de la vida divina con toda su realidad de ser humano.
 En cuanto a la tradición de la Iglesia, hay que decir que en los tres primeros siglos no se encuentra ninguna referencia al destino final de María. A  lo largo de los ss. 1V y y empezaron a aparecer algunas huellas del convencimiento de su paso glorioso en cuerpo y alma a la vida inmortal (cf. san Efrén,  Timoteo de Jerusalén, san Epifanio, el apócrifo Tránsito de María, de finales del s. y). A partir del s. VI en Oriente y del VII en Occidente se empezó a celebrar gradualmente la fiesta de la Dormición o del Tránsito (representado de varias maneras) de María, ordinariamente en la fecha del 15 de agosto; en tiempos de Carlomagno, en Francia y en Inglaterra, la fiesta tomó el nombré de Assumptio Mariae, hecho que presuponía la convicción de su resurrección inmediatamente después de su muerte. Finalmente, en toda la cristiandad, gracias entre otras cosas a la posición doctrinal asumida por los grandes teólogos y doctores medievales, esta convicción maduró a nivel universal y la fiesta se extendió por todo el mundo cristiano oriental y occidental. El protestantismo, por los motivos aducidos, criticó y sigue criticando esta doctrina y la praxis litúrgica correspondiente.
Desde el s. XVIII empezaron a dirigir se en el ámbito católico peticiones a la Sede Apostólica para que se proclamara y definiera como verdad de fe la Asunción de María. Fueron creciendo notablemente estas peticiones en los siglos sucesivos, alcanzando su cima en el pontificado del papa pío XII. Éste, el 1 de mayo de 1946 consultaba a los obispos católicos de todo el mundo en la encíclica Deiparae Virginis si pensaban que podía ser definida la Asunción de María y si deseaban junto con sus fieles esta definición. Tras obtener una respuesta positiva de la casi totalidad de los interrogados, procedió a la definición dogmática con el documento antes recordado Munificentissimus DeuS.
Desde el punto de vista católico, se explica este proceso de convicción de fe y se justifica la definición dogmática pontificia por el hecho de que la Asunción de María encuentra su raíz implícita e indirecta en el testimonio de la sagrada Escritura, tal como la han ido leyendo e interpretando gradualmente los Padres de la Iglesia, los teólogos y el sentido de fe de los fieles bajo la acción iluminadora del Espíritu Santo, inspirador de la palabra de la Escritura y garante de la autenticidad de la fe  del pueblo de Dios. En este sentido los teólogos y pío XII en la MD recogen varios motivos y pasajes bíblicos que inspiran esta convicción sobre el paso de Mana de este mundo a Dios, especialmente el motivo de su unión íntima y perfecta con la suerte de su Hijo.

 2. Contenido doctrinal de la verdad  de fe de la Asunción. El texto de pío XII señala con claridad cuál es el «núcleo dogmático» de esta verdad mariana: «Pronunciamos, declaramos y definimos que es dogma revelado por Dios que la Inmaculada Madre de Dios siempre Virgen María, terminado el curso de su vida terrena, fue asumida a la gloria celestial en alma y cuerpo» (DS 3903). Se afirma que María terminó el curso de su vida terrena, de esta existencia humana tal como la conocemos; pero no se dice cómo sucedió esto, si a través de la muerte o no. (Entre los teólogos de aquel tiempo había varias opiniones y el papa no quiso favorecer ninguna de ellas a costa de las otras). Se añade que María, una vez terminada la parábola de su existencia terrena, en virtud del poder de Dios se encuentra en la esfera de la vida divina con y en su ser humano integral ( « alma y cuerpo»). Su realidad humana integral alcanzó con el paso de este mundo a la gloria de la vida divina la salvación plena y definitiva («la gloria celestial»), aquella en la que había entrado precediéndola su Hijo ascendido al cielo y sentado a la derecha del Padre.

  3. Aspectos de esta verdad mariana:
 a) Cristológico: la Madre queda  «asimilada» a su Hijo glorioso, siguiéndolo en la fase definitiva y gloriosa de su existencia.
b) Eclesiológico: la Iglesia, que tiene  en María su comienzo y su imagen perfecta, puede contemplar en la Asunta al cielo su futuro y ver en ella un signo de consuelo y de segura esperanza de su propio cumplimiento. (Este aspecto fue destacado particularmente por el Vaticano II: cf. LG 68).
c) Mariológico: María ha alcanzado  la plenitud de la salvación y el cumplimiento de su existencia como criatura humana amada por Dios de forma sublime.
d) Antropológico : lo humano, más  Concretamente lo «femenino humano», ha conseguido en ella por la gracia de  Dios la plenitud de su realización integral; por eso puede contemplar en ella el futuro que Dios le ha prometido y reavivar en esta contemplación el deseo de alcanzarlo.
En estos últimos años algunas pro puestas de relectura de las afirmaciones antropológicas relativas al futuro del hombre (escatología) han tenido repercusiones en la formulación de la verdad dogmática de la Asunción de María, que se afirmó en la tradición y que fue también acogida en la MD: la Asunción de María con todo su ser humano en la gloria celestial constituye un privilegio insigne respecto a todos los demás seres humanos, excluido Jesucristo, los cuales sólo serán salvados plena e íntegramente al final de la historia con la resurrección de los « cuerpos».
Por motivaciones escriturísticas (visión bíblica de la unidad profunda del hombre en y con todas sus dimensiones), filosóficas (unidad estructural del ser humano y su salida de la dimensión de la temporalidad con la muerte y después de la muerte), culturales (sentido actual de la corporeidad, no como algo que tenga el ser humano, sino como algo que es), algunos teólogos han propuesto la hipótesis de que el hombre, por la fuerza salvífica del Espíritu de Dios, resucita con todo su ser en la muerte. Semejante hipótesis parece eliminar el alcance del privilegio concedido por Dios a María, asumiéndola a la vida gloriosa divina en su paso de este mundo al otro. Sin embargo, algunos teólogos opinan que la verdad de la Asunción sigue teniendo todo su significado, con tal que no se la vea en la anticipación temporal de la salvación integral escatológica en María, sino en su plenitud y eminencia.

 G. Iammarrone (Quien elaboró el artículo)  Bibl.: Const, dogmática de Pío XII, Munificentissimus Deus, en AAS 42 (1950) 753771; A, Roschini, 11 dogma dell'Assuncione, Roma 1950; A. Serra y otros, Asunción, en NDM, 258-289.

viernes, 10 de junio de 2016

Lecturas de la fiesta de San Antonio de Padua

PARROQUIA SEÑOR DE LA MISSERICORDIA
CAPILLA SAN ANTONIO DE PADUA
VEREDA LAS MARÍAS
FIESTAS PATRONALES

TEXTOS DE LA MISA DE SAN ANTONIO DE PADUA

Antífona de entrada Lc 4, 18. El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad.

Se dice: Gloria.

Oración colecta Dios todopoderoso y eterno, tú que has dado a tu pueblo en la persona de san Antonio de Padua un predicador insigne y un intercesor poderoso, concédenos seguir fielmente los principios de la vida cristiana, para que merezcamos tenerte como protector en todas las adversidades. Por nuestro Señor Jesucristo.

PRIMERA LECTURA
En nada tuve la riqueza en comparación de la Sabiduría
Lectura del libro de la Sabiduría  7, 7-14.
Pedí y se me concedió la prudencia; supliqué y me vino el espíritu de Sabiduría. Y la preferí a los cetros y tronos, y en nada tuve la riqueza en comparación de ella. Ni a la piedra más preciosa la equiparé, porque todo el oro a su lado es un puñado de arena y barro parece la plata en su presencia. La amé más que la salud y la hermosura, y quise que fuera, más que otra, la luz que me alumbrara, porque la claridad que de ella nace no conoce noche. Con ella me vinieron a la vez todos los bienes, me trajo en sus manos riquezas incalculables. Y yo me regocijé con todos estos bienes porque la Sabiduría me los traía, aunque ignoraba que ella fuese su madre.
Con sencillez la aprendí y sin envidia la comunico; no me guardo ocultas sus riquezas porque es para los hombres un tesoro inagotable y los que la adquieren se granjean la amistad de Dios recomendados a él por los dones que les trae la instrucción.
Palabra de Dios.

Salmo responsorial  Sal 39, 3-4. 10-11. 17.
V/. He proclamado tu lealtad, Señor.
Asentó mis pies sobre la roca, consolidó mis pasos.
Me puso en la boca un cántico nuevo,
un himno a nuestro Dios.
/R.

He proclamado tu salvación ante la gran asamblea;
no he cerrado los labios: Señor, tú lo sabes. /
No me he guardado en el pecho tu defensa,
he contado tu fidelidad y tu salvación,
no he negado tu misericordia y tu lealtad, ante la gran asamblea.
/R.

Alégrense y gocen conmigo,
todos los que te buscan;
digan siempre: «Grande es el Señor»,
los que desean tu salvación.
/R.


SEGUNDA LECTURA
Realizando la verdad en el amor, hagamos crecer todas las cosas hacia Cristo

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Efesios  4, 7-15.
Hermanos: A cada uno de nosotros se le ha dado la gracia según la medida del don de Cristo. Por eso dice la Escritura: «Subió a lo alto llevando cautivos y dio dones a los hombres». El «subió» supone que había bajado a lo profundo de la tierra; y el que bajó es el mismo que subió por encima de los cielos para llenar el universo.
Y él ha constituido a unos, apóstoles, a otros, profetas, a otros, evangelistas, a otros, pastores y doctores, para el perfeccionamiento de los fieles,  en función de su ministerio, y para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que lleguemos todos a la unidad en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, al Hombre perfecto, a la medida de Cristo en su plenitud.
Para que ya no seamos niños sacudidos por las olas y llevados al retortero por todo viento de doctrina, en la trampa de los hombres, que con astucia conduce al error; sino que realizando la verdad en el amor, hagamos crecer todas las cosas hacia él, que es la cabeza: Cristo.
Palabra de Dios.

Aleluya Aleluya, aleluya. La lengua del justo es plata selecta y los labios del justo alimentan a muchos. Aleluya.

EVANGELIO Proclamad el Evangelio a toda la creación

Lectura del santo Evangelio según San Marcos 16, 15-20.

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once, y les dijo: –Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice, se salvará; el que se resista a creer, será condenado. A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos, y si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos y quedarán sanos.
El Señor Jesús, después de hablarles, ascendió al cielo y se sentó a la derecha de Dios. Ellos fueron y proclamaron el Evangelio por todas partes, y el Señor actuaba con ellos y confirmaba la Palabra con los signos que los acompañaban.

Palabra del Señor

Oración de los fieles 

En este gozoso día de fiesta en el que el Señor exaltó a su humilde siervo Antonio, presentemos con confianza nuestras súplicas y plegarias a Dios Padre todopoderoso que escucha las oraciones de los humildes.
-Por la santa Iglesia: para que se renueve sin cesar y anuncie fielmente el Evangelio a los hombres de hoy. Roguemos al Señor.
-Por la familia franciscana: para que, siguiendo el ejemplo del bienaventurado Antonio, sepamos ser humildes y sencillos testigos de Jesucristo, y llevemos al mundo de hoy el mensaje de paz y bien. Roguemos al Señor.
-Por todos los pueblos del mundo: para que cesen las injusticias, la violencia y el odio, y llegue una paz justa a todos los hombres. Roguemos al Señor.
-Por los que sufren en el cuerpo o en el espíritu: para que encuentren, por la intercesión de san Antonio, el consuelo y el remedio a sus males. Roguemos al Señor.
-Por los que celebramos esta fiesta: para que seamos humildes, sencillos y puros, amemos fraternalmente a todos los hombres y todas las criaturas. Roguemos al Señor.
Altísimo, omnipotente, buen Señor, escucha la voz suplicante de tus hijos, y, ya que prestas oídos a la intercesión de su siervo Antonio, concédenos por tu bondad los beneficios que te hemos pedido. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Oración sobre las ofrendas Al celebrar estos divinos misterios, te rogamos, Señor, que el Espíritu Santo derrame sobre nosotros aquella misma luz con la que iluminó a tu siervo san Antonio de Padua y lo impulsó a la propagación de tu gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona de comunión 1 Cor 1, 23-24. Nosotros predicamos a Cristo crucificado: fuerza de Dios y sabiduría de Dios.

Oración después de la comunión Señor, Dios nuestro, que los sacramentos recibidos fortalezcan en nosotros la fe que nos legó la predicación de los apóstoles, y conservó con su celo tu siervo san Antonio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne

El Señor os bendiga y os guarde. Amén.
Haga brillar su rostro sobre vosotros y os conceda su favor. Amén.
Vuelva su mirada a vosotros y os conceda la paz. Amén.
Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros. Amén.


jueves, 9 de junio de 2016

FIESTAS PATRONALES EN LA VEREDA LAS MARIAS
JUNIO 13 DE 2015

CANTO+GREGORIANO

Temas de la novena
Primer día: Comunión de los santos: Catecismo Nos. 946-948. (4 de Junio)
Segundo día: La comunión de los bienes espirituales: Cat. Nºs 949-953. (5 de Junio)
Tercer día: La comunión entre la Iglesia del cielo y la de la tierra. Cat. Nºs 954-959. (6 de Junio)
Cuarto día: Creo en la resurrección de la carne Cat Nºs. 988ss. (7 de Junio)
Quinto día: María Madre de la Misericordia (Bula Nº 24). (8 de Junio).
Sexto día: “Jesucristo es el rostro de la Misericordia del Padre (Bula Nº 1). (9 de Junio)
Séptimo día: “Necesidad de contemplar el misterio de la misericordia” (Bula Nº 2). (10 de Junio)
Octavo día: Paráfrasis del Padre Nuestro. (11 de Junio)
Noveno día: San Antonio y el niño Jesús (Vísperas). (12 de Junio).